El señor profesor

Estoy tan ricamente en mi despacho cuando suena el teléfono.
―¿Dígame?
―Buenos días. Mire, que yo llamo de la Universidad de Málaga por lo siguiente: que yo quiero saber si podemos usar un foto suya de un libro de coches, porque es que queremos publicar un libro para los estudiantes, un libro sobre coches que estamos trabajando en él ahora mismo, sin ánimo de lucro eh, que en ese libro queremos reproducir una foto que sale en la Enciclopedia del Coche que ustedes publicaron en el año 74, que eso será para un libro, ya le digo, para uso y disfrute de los estudiantes, que en principio será sin ánimo de lucro y que entonces pues como le iba diciendo que yo llamo para solicitar permiso, ya que ustedes publicaron ese libro en el 74 y la foto sale en la página 86, y entonces antes de usarla queremos saber si nos dan permiso, y en el caso de que sí, pues entonces nosotros, eh, que yo llamo de la Universidad de Málaga, pues le enviaremos a ustedes y a las otras editoriales que nos están dando esta clase de permisos pues les daremos como le iba diciendo un ejemplar de cortesía, entonces yo le pediría a ud su dirección electrónica para mandarle un mail donde le pediré lo mismo, es decir que si podemos usar la foto de la página 86 del lib….
―Vale vale vale. Mándeme un mail con una breve explicación y si puede ser la foto escaneada. A ver, tome nota por favor. Mi dirección electrónica es xxxx.
―Espere que es que ahora mismo no estoy preparado porque me habían dicho que estaba ud en una reunión y no tengo ningún boli a mano, a ver ya estoy.
―Pues le repito. Xxxxx arroba xxxx punto com.
―¿Arroba?
―Pues sí.
―Bueno pues muchísimas gracias. ¿Oiga y ud cómo se llama, por favor?
―Me llamo M.
―¡Anda!
―….
―Es que hacía mucho tiempo que no oía ese nombre. Pero muchos años, muchos.
―Ya, pues sí. (Por Dios, ni que me llamara Melitona)
―Pues mire que yo soy profesor de la Universidad y este año no tengo a ninguna alumna que se llame así.
―Bueno nada hombre, !igual el año que viene tiene más suerte!

2 comentarios:

  1. De que tienes paciencia, tienes, ¿eh?

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  2. Pues sí, la verdad es que sí. Me desahogo por aquí.

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